- Esa mujer creyó que el dispositivo no iba a fallar, pero aquella mañana el tiempo jugó a favor del agresor. El sistema se convirtió en una trampa”, explica el senador por Baleares
- Jerez reclama a la ministra que “no puede haber tres verdades distintas sobre un mismo hecho. O la pulsera funcionó o no funcionó”
3 de marzo de 2026
El senador del GPP por Baleares, Miquel Jerez, exige explicaciones técnicas y políticas sobre el funcionamiento del sistema telemático de protección, tras la brutal agresión sufrida el pasado 15 de febrero, en Sant Antoni de Portmany (Ibiza), por una mujer con orden judicial de protección en vigor.
En concreto, el dirigente popular ha preguntado a Redondo, en la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Senado, si sigue manteniendo la ministra que el dispositivo que debía proteger a la mujer agredida en Ibiza por su expareja funcionó correctamente.
“Esa mujer creyó que el dispositivo no iba a fallar. Creyó que el tiempo jugaría a su favor. Pero aquella mañana el tiempo jugó a favor del agresor. El sistema se convirtió en una trampa”, señala Miquel Jerez, durante su intervención dirigida a la ministra.
El senador popular recuerda que, tras la agresión, el Ministerio sostuvo que el sistema funcionó conforme al protocolo, pese a que la familia, el atestado policial y fuentes judiciales apuntan a irregularidades. Ante ello, el senador afirma que “no puede haber tres verdades distintas sobre un mismo hecho. O la pulsera funcionó o no funcionó. Esa es la cuestión de fondo que la ministra Ana Redondo debe aclarar con absoluta transparencia”.
ANA REDONDO Y SUS CHAPUZAS
Miquel Jerez explica que hace pocos meses ya se conocieron incidencias técnicas que dejaron a mujeres expuestas a la voluntad de sus agresores. En aquel momento, “el Ministerio alegó en su descargo que eran fallos técnicos ya corregidos y negó la existencia de un problema estructural”, señala el senador balear.
“Después de lo ocurrido en Ibiza, esa afirmación de que los fallos se corrigieron ya no puede darse por buena. Aquí solo caben dos posibilidades: o los problemas se corrigieron o no se corrigieron. Si se corrigieron, el sistema no podía fallar en el momento más decisivo. Y, al parecer, falló. Y si no se corrigieron, seguimos teniendo un fallo susceptible de mantener a mujeres desprotegidas”, manifiesta.
Antes de concluir, Jerez afea que la ministra de Igualdad ya ha sido reprobada en la Cámara Alta por su nefasta gestión con los reiterados fallos en las pulseras antimaltrato.
“Con toda sinceridad, creo que debería marcharse. La protección de las mujeres le queda grande. Pero no le pediré la dimisión. Será un empeño inútil. La dimisión es un acto de conciencia y de dignidad. Para dimitir hay que tener sentido del honor y ética pública. Dimite quien antepone la protección de las mujeres a su permanencia en el poder. Y usted no se encuentra en esos supuestos”, expone Jerez.
Tras la respuesta de la ministra en el Pleno, Miquel Jerez ha criticado que se intente trasladar la responsabilidad hacia las resoluciones judiciales: “La ministra afirma que las órdenes de alejamiento fijan distancias insuficientes. Aquí no estamos discutiendo si eran 100 metros o 200. Estamos hablando de que el sistema no funcionó ni siquiera con la distancia que había determinado el juez”, ha señalado.
“El funcionamiento técnico de las pulseras es responsabilidad del Gobierno, no de los jueces. Si la pulsera no generó una respuesta eficaz, el problema no es la orden judicial, es el sistema. No se puede culpar al Poder Judicial cuando lo que ha fallado es un mecanismo que depende directamente del Ministerio”, ha concluido, insistiendo en que la cuestión de fondo es la eficacia real de la protección en el momento decisivo.
Por último, Miquel Jerez ha denunciado la contradicción surgida en torno a la distancia de protección. “La ministra afirma que se solicitó una mayor distancia y que fue el juzgado quien la rechazó. Sin embargo, el propio órgano judicial lo ha negado. Cuando hablamos de la protección de víctimas de violencia, no puede haber relatos interesados. En la protección a las mujeres no cabe la mentira. No todo vale para permanecer en el cargo de ministra”, ha señalado.
