El senador por Ibiza y Formentera alerta de los efectos negativos que está teniendo el decreto del catalán en sanidad, donde “hay una avalancha de exclusiones en las bolsas de trabajo de personal sanitario por no acreditar catalán”
Ibiza, 8, mayo, 2018.– El senador por Ibiza y Formentera, Santiago Marí, ha defendido hoy en el pleno del Senado una moción del grupo parlamentario popular, que ha resultado aprobada, en la que se insta al Gobierno a fomentar medidas para la defensa de la excelencia en el ámbito sanitario. Para ello, los populares proponen una serie de medidas como “mantener, mejorar y promover, desde las funciones de coordinación que le competan, el impulso de la aprobación de ofertas públicas de empleo y procesos selectivos que permitan la provisión de las actuales plazas vacantes dentro del Sistema Nacional de Salud” y en el caso de las Comunidades Autónomas bilingües, con independencia de la procedencia geográfica de los profesionales sanitarios que acrediten la capacidad técnica y profesional adecuada, se permita el acceso a la función pública “sin restricciones, con la finalidad de lograr la máxima cobertura de plazas y que en dichas comunidades se valore debidamente como mérito el conocimiento de la lengua cooficial a los efectos de acceso a la función pública, pero que no sea un motivo de exclusión de profesionales sanitarios técnicamente cualificados”.
Tal y como ha explicado el senador Marí, en las Comunidades Autónomas donde gobiernan pactos de izquierdas, los efectos de las políticas lingüísticas equivocadas aplicadas al ámbito sanitario “ya están dejando efectos perjudiciales muy notables que se suman a la deficiente gestión que están haciendo de las competencias sanitarias a merced de los ecosoberanistas de MÉS”. Como ejemplos, Marí ha citado que por el requisito del Catalán se excluyó a un único aspirante a una interinidad de atención primaria en Formentera; que 18 técnicos de Radioterapia fueron admitidos frente a los 160 excluidos por no acreditar el catalán; que una ginecóloga, una psiquiatra y un anestesista en Menorca, dejaron el hospital por el Decreto del Catalán, igual que médicos de familia en Mallorca y pediatras en Ibiza, (de hecho, Ibiza se queda sin Pediatra formada en Neuropediatría, con padres denunciando retrasos de 6 meses para atender a niños con necesidades especiales).
A todo ello se añaden las cifras que nos dejan, por ejemplo, la bolsa provisional de técnicos en radiología: de 795 aspirantes, sólo 275 han pasado el corte, y quedan excluidos 523 (65’8%); la bolsa provisional de técnicos de laboratorio, de 649, se admiten 277 y se excluyen 372 (57,3%); el bolsín definitivo de anatomía patológica, de 166 presentados, entran 64 y quedan fuera 102 (61,4%) y la bolsa de radioterapia, se rechazan el 89,1% de solicitudes, de 166 IBSalut acepta 18 y excluye 148. Es decir, de 1.776 apuntados a las bolsas de trabajo, han quedado excluidos 1.145 ( un 64’4% no pasa el corte).
“Entre el 2018 y 2019 el Servicio de Salud de Baleares tiene previsto sacar un total de 4.658 plazas. Aplicando el mismo porcentaje de excluidos que en las bolsas, hagan ustedes una regla de tres y verán que casi 3000 plazas quedarían excluidas” asegura Marí.
La senadora por Mallorca, Catalina Soler, en su intervención en el turno de portavoces, ha criticado que a pesar de los problemas que padece la Sanidad en Baleares “el Gobierno de Armengol asegura que no pasa nada, que todo funciona bien y que el decreto del catalán no está afectando para nada ni está excluyendo a nadie”.
Soler ha mantenido que en Baleares “siempre hemos sido una tierra de convivencia, de acogida, de mezcla de culturas, en donde los idiomas nos han servido para entendernos y unirnos y no para separarnos y generar confrontación como está pasando ahora con un gobierno balear desnortado”.
La senadora ha concluido diciendo que si a partir de 2019 el PP vuelve a gobernar en Baleares, “el catalán dejará de ser un requisito y pasará a ser un mérito”.
Santiago Marí ha explicado que el “sectarismo político” en Baleares no sólo afecta al ámbito sanitario, también afecta al ámbito cultural, ya que el catalán también se exige para acceder a tocar en la Orquesta Sinfónica de Baleares y recientemente está afectando al ámbito funerario ya que el Ayuntamiento de Palma exige el catalán a los enterradores. “En Baleares hemos sido siempre una tierra de convivencia, de acogida, de mezcla de culturas, en donde los idiomas nos han servido para entendernos, enriquecernos y unirnos, y no para separarnos, discriminarnos y generar confrontación como está pasando ahora con un gobierno balear desnortado. Nos entristece ver cómo en Baleares se está haciendo política lingüística y se tiene abandonada la política sanitaria”.
“Desde el grupo parlamentario popular defendemos la riqueza cultural que tienen las comunidades bilingües, en donde las dos lenguas tienen que ser tratadas de la misma manera, sin imposiciones. No se puede discriminar a nadie por no hablar un idioma, tampoco cerrar la puerta a buenos profesionales sanitarios y menos en las comunidades que ya de por si tienen un déficit de ellos, como Baleares y especialmente grave en las Pitiusas. Hay que fidelizar a nuestros profesionales sanitarios, incentivarles para que se puedan cubrir todas las plazas y poder prestar el mejor servicio posible a nuestros ciudadanos” ha concluido Marí.
